Ajo, usos medicinales y acciones farmacologicas

El ajo, ajete, ajo blanco, ajo andaluz, ajos porros, todas denominaciones para hablar del ajo, es una hierba anual originaria de Asia Central y distribuida mundialmente. Su uso es generalizado como condimento y también se emplea en la medicina alternativa por sus propiedades medicinales. Actualmente es cultivada en casi todos los continentes del planeta y se caracteriza por presentar una planta con hojas que pueden llegar a medir hasta 30 centímetros de longitud, con raíces de hasta 50 centímetros de profundidad y gajos o dientes, a lo que comúnmente llamamos cabeza, que se compone de entre 6 a 12 dientes.

Una características particular del bulbo del ajo, es el fuerte olor que emana al ser cortado. Esto se debe a dos sustancias altamente volátiles: la alicina y el disulfuro de alilo.

Dentro de sus acciones farmacológicas en las que se emplea el ajo, en la medicina naturista podemos mencionar la presencia de las siguientes:

Acaricida Antigripal Emenagogo
Amebicida Antimicótico Hipolipemiante
Antiasmática Antiparasitario Inmunoestimulante
Antibacteriana Antiséptico urinario Vasodilatador
Antiespasmódico Broncodilatador Expectorante

Por su parte las indicaciones terapéuticas del ajo en la medicina naturista alternativa son:

ajo

  • Hipertensión arterial, arteriosclerosis, arteriopatias. Estas están relacionadas y científicamente comprobadas. La virtud antihipertensiva y por ende favorable a la actividad cardiaca y la disminución del riesgo de ACV o ictus cerebral está comprobada que es gracias a la presencia de alicina, que tiene como principal compuesto el sulfuro de hidrogeno el cual facilita la distención de las membranas celulares vasculares disminuyendo de este modo la presión sanguínea y favoreciendo la circulación y el transporte de oxigeno mediante la hemoglobina de los glóbulos rojos a los órganos.
  • Se emplea localmente para combatir y erradicar de manera tópica la presencia de verrugas y como expectorante y en la tos.
  • Retinopatias
  • Hiperuricemia
  • Diabetes
  • Cistitis
  • Uretritis
  • Gripe y resfriados
  • Sinusitis
  • Ayuda al descenso de peso, donde se combina con cítricos tales como el limón, en jugo o agua saborizada al levantarte, por al menos una semana.
  • Faringitis
  • Bronquitis
  • Enfisema
  • Asma

Siguiendo con el tema medicinal podemos decir que se relaciona el consumo de ajo con la prevención de ciertos tipos de cáncer tales como: el de próstata, estomago, y de colon. También se emplea en ciertas complicaciones de la diabetes mellitus y en la reversión del estrés y la depresión.

Habiendo ya explicado sus acciones farmacológicas y las indicaciones terapéuticas hagamos  hincapié ahora en sus características. El ajo, presenta como nombre científico Allium Sativum L, perteneciente a la familia de las Liliaceas. Las partes del ajo utilizadas son los bulbos que contienen una gran diversidad de principios. Su contenido está dado por la presencia de fructosanas en un 75%, aceite esencial en un 0,2 a 0,3 %, vitaminas A, B1, B2, B6, C y E, adenosina, saponinas triterpenicas en un 0,07%, sales minerales tales como hierro, sílice, azufre, yodo, cromo, selenio y además mucilagos.

ajo

La toxicidad del ajo es muy escasa. Su uso en dosis elevadas especialmente crudo o en extractos esta desaconsejado en casos de hemorragia, ya sea de causa traumática, menstrual. Es así que su acción anticoagulante, en dosis altas de ajo puede prolongar las hemorragias y dificultar los procesos de coagulación. Además, la ingestión continúa y abusiva, más de 3 a 4 grandes al día, pueden provocar cierta irritación del estómago ya si originar dolores abdominales, nauseas, vómitos y diarreas.

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